LAS LARGAS SIESTAS DE LOS KOALAS

 EDITORIAL

¿Quién gana buen dinerillo por trabajar como máximo, 8 horas semanales?


Por Walter R. Quinteros

El Koala es un marsupial herbívoro único, nativo de los bosques de eucalipto del este de Australia. 

Puede dormir hasta 22 horas por día, como nuestros concejales que a lo sumo, trabajan 8 horas a la semana.

¿Por qué el koala duerme tanto?

Me dice internet que es porque se alimenta exclusivamente de hojas de eucalipto y el eucalipto le aporta muy pocos nutrientes, entonces tiene poca energía y como tiene la digestión pesada su cuerpo gasta mucha energía procesando la fibra. Por eso pueden dormir hasta 22 horas diarias. 

Como los pillos de los concejales, evitan el gasto calórico que consideran innecesario.

Y aquí un dato por demás interesante: sus huellas dactilares son casi idénticas a las humanas, algo raro en mamíferos. 

¿Vio? Como nuestros mamíferos concejales, los koalas también tienen huellas dactilares.

La diferencia consiste en que estos marsupiales han sido declarados oficialmente en peligro de extinción. Los concejales, en cambio, siguen y se multiplican porque... ¿Quién gana buen dinerillo por trabajar como máximo, 8 horas semanales?

Les cuento: ayer vi una imagen conmovedora, era la mirada de una nena.

La nena, posiblemente de 8 o 9 años, estaba sentada en un carro, sin almohadón en la tabla improvisada, bien vestida, apoyaba su brazo izquierdo en la baranda de contención y la manito sostenía su cara, miraba y esperaba, tomando las riendas del caballo con la otra mano.

Su mirada era profunda, algo triste, soñadora.

Quizás sus sueños desplegaban alas. De eso estoy seguro.

Pero... ¿Qué miraba?

Seguí su mirada. Un poco. Lo suficiente.

Miraba la heladería de la vereda de los números pares.

Afuera, cinco chicos comían helado. Hablaban, reían alrededor de una mesa en la vereda.

Los koalas duermen la siesta. Las siestas de los koalas duran hasta 22 horas diarias. Por eso ellos no ven estas imágenes diarias. Solo buscan las hojitas verdes del eucalipto, claro. Me recuerdan a nuestros concejales.

Pensé en comprarle un helado y alcanzárselo.

Pero al llegar a la heladería me detuve para volver a mirarla. Entonces apareció una persona mayor, quizás su padre. Le alcanzó algo que compró en la veterinaria y ella lo guardó como un tesoro. El hombre subió al carro, sostuvo las riendas mientras la niña se acurrucaba a su lado, y asi, juntitos y en silencio, doblaron por Pellegrini.

Mensaje para los niños que no comen helados en una vereda del centro los sábados a la mañana: "El curabichera es un larvicida y antiséptico, se aplica sobre la herida de tu animalito para eliminar las larvas, curar la infección y repeler las moscas de tu barrio".

Falta poco para que empiece la época en que aparezcan nuestros koalas con sus falsas promesas, desparramando sonrisas hipócritas, repartiendo apretones de manos y abrazos vacíos, pidiendo que miren a la cámara fotográfica, buscando votos entre miradas soñadoras, despeinando cabecitas iluminadas por una aureola poblada de sueños y esperanzas. 

Falta poco para que aparezcan nada más, que para conseguir los votos suficientes para seguir durmiendo sus prolongadas siestas. 




(Periodismo en serio)



Comentarios