TRADUCTOR

viernes, 18 de abril de 2014

DICE EL WALTER:


Comentario del Editor:

Amigos lectores; PASEN Y VEAN es el blog que he tratado de apartar
de todo estructuralismo, y de cualquier método en el que se pueda encuadrar la literatura y sus expresiones. 
Aunque trato en lo posible, que sea prolijo y austero en sus ocurrentes, geniales y fantásticas manifestaciones vertidas. 
Porque ésa es su esencia, y que actualmente gracias a ustedes, 
vive la euforia de un constante crecimiento y aceptación que no me era previsible hace un tiempo atrás. 
Es por ello, y ya sin más trámites, que quiero compartir con todos ustedes, 
mi profunda y alegre gratitud, ésta que tengo en mi almita, por saber que esta criatura ha sido visitado veinte mil veces y ha sido leído y traducido en ocho idiomas. Quiero compartir con ustedes el grande orgullo y respeto que siento hacia los demás amigos blogueros, a quienes se sintieron parte del proyecto, a aquellos escritores, poetas y colaboradores y a quienes estuvieron a mi lado con sinceridad. Sin egoísmos.

Lamentablemente, Hay quienes se vistieron de piratas informáticos y afectaron a mi página. No se lo deseo a nadie, es como que le pegan y le roban a tus hijos, y lo hicieron un día triste, en que algunas nubes no dejaban ver el sol en mi ciudad de Córdoba, lo hicieron el jueves santo, un día tan caro para quienes somos creyentes en Jesús Cristo y en un díaen que las noticias sobre la muerte de Don Gabriel José de la Concordia García Márquez, me compungían. 

Este viernes, como todos los viernes en forma ininterrumpida desde hace tres años, y a pesar de algunos "hackers" Sale el PASEN Y VEAN.
Muchas gracias.






 (uno)
PASEN Y VEAN

Sin mayores ceremonias,
simplemente porque si.
Porque ellas lo merecen,

porque ustedes las leen,
en la arena, en la nieve,
en el cielo
y hasta en el papel.
Nuestras queridas historias

sus compañeras,
son amigas del respeto
son queridas del recuerdo.
Son globos esparcidos

con la ternura del viento.
Son estrellas que miman
y planetas que giran,.
y  una nube rozando
 a nuestro astro sol.
Son caricias para el alma,
o para la nostalgia.
son bendiciones de luna,
en una noche de insomnio.
Son gotas de lluvia.


Y por que no, a veces,
una lágrima que se desliza
por la mejilla.
O risas de corazón,


y el afán de aventurero,
con la ingenuidad del niño.
Y consejos de un padre,


ó de aquel soñador
enamorando al amor.
O personajes buscando un libreto,


o una pareja en su apogeo,
o Quijote tras Dulcinea.
O es él con contratiempos,


o ella con dulces sueños...
(Ibarguren - Ibarrechea)



(dos)
Película: CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA





(tres) JUEGOS DE SEDUCCIÓN


Mientras el señor José Antonio, encendía el horno de la cocina para poner un pollo relleno acompañado de papas y manzanas, la señora que esa noche estaba invitada a cenar con él, elegía la ropa y el calzado que luciría para ir a visitarlo. Así, una vez que se sintió segura en la elección, que se vio en el espejo armónica y elegante, tomó la cartera, salió a la calle, y llamó un taxi.

En cada acontecimiento de este tipo, el señor José Antonio lucía afeitado, él se veía distante de aquel tipo bohemio, que se había dejado crecer la barba y el pelo, que usaba sombrero, vestía bermudas y ojotas aun, cuando llevaba sus discos y algunas notas escritas a último momento para su programa de radio, en Brasil.

Se consideraba un hombre distinto, ante la vista de sus nuevas amistades, aparentaba haber olvidado aquello y se mostraba coherente, tanto en su vestimenta, ahora más sobria, como en sus actos, alejados de las contravenciones. Buscaba enderezar ciertos rumbos y caminos errados, redimirse ante sus hijos y amigos y hallar en su derrotero, una mujer a quién acompañar y sentirse pleno de confianza.

En eso pensaba, mientras ponía la mesa para dos.

Por eso, no lo sorprendió el llamado por el portero, el ruido que hacen los ascensores cuando suben, ni la cierta belleza de la dama, que apenas conocía a través de fotos por internet, cuando la encontró parada en el palier.

Se dieron la mano, un simple beso cordial en la mejilla y la invitó a pasar.

El señor José Antonio se mostró atento y locuaz, y ella le manifestó que sentía cierto temor por haber tomado ésa decisión, ya que según confesaba, era la primera vez que visitaba a un señor en su departamento, sola y de noche. Entonces él le agradeció cálidamente ese gesto, y la invitó a conocer la vivienda. Le pidió que se ponga cómoda y le hablo de lo que estaba cocinando para cenar, mientras abría el horno para enseñarle la comida. Ella aprobaba con gestos, y mostraba cierta candidez en el rostro perfectamente maquillado.

Conversaron entusiasmados sobre la receta. Él le decía que una de las cosas que consideraba primordial en la cocina, era hacer comidas rendidoras, especialmente los fines de semana y cuando tenía invitados. Seguía hablándole de que para él, era muy importante recibir a la gente, compartir una conversación amena, y mostrar lo que estaba cocinando. En cambio ella le decía que tenía por costumbre rellenar el pollo el día anterior y que lo cocinaba y guardaba en la heladera. Normalmente lo sirvo frío, decía con una agradable sonrisa en su rostro inspirado, pero para quienes lo quieren consumir caliente se lo puede cocinar unas horas antes. - Como haces vos. 

El señor José Antonio, le decía que esta vez había empleado un pollo deshuesado, queso de barra, jamón cocido, zanahorias ralladas, pickles, huevos duros, mostaza, algo de provenzal y sal y pimienta. También le comentaba que para él era fundamental tomar una copa de vino mientras preparaba todo. Le ofreció algo para tomar, desde una variedad de tragos que podía hacer para la previa de la cena, lo que ella le pidiese. Pero ella se negó argumentando su escasa afición a las bebidas alcohólicas, y le aceptó de buena gana una gaseosa helada.

La velada había comenzado de forma estupenda para ambos que se sentaron a hablar sobre las ocurrencias escritas por él, y que ella leía con cierto entusiasmo, mientras él le explicaba que algunos escritores tratan de seguir un orden lógico que normalmente comienza con los orígenes del motivo por el cual se escribe y terminan con la solución o comprensión del mismo. En cambio, - le aclaró - Los míos, no se de que diablos se tratan. Le dijo elevando los hombros para que ella lance una frase, que él tomó como de aprobación.

 "Eres un tonto," le contestó sonriente y siguieron la conversación animada, recordando aquellos primeros contactos y algunas frases que se habían mandado por la red social y que hicieron que ella se distendiese y lanzara algunas risas cantarinas, mientras controlaban la cocción del pollo, y hasta que finalmente, convinieron en cenar, escuchando música chillout, la preferida del señor José Antonio.

Ella le decía en cambio, que no estaba acostumbrada a ésa música, que era algo nuevo para sus oídos, ya que sus preferencias radicaban en los románticos Latino Americanos pero para la ocasión le parecía perfecta, y le pidió que le hablase de su vida aventurera, - para conocerte un poco más. - Argumentó.

Con la suave música de fondo, él comenzó un extenso relato que por momentos la hacían mostrarse alegre y que por momentos parecía sentirse compungida, emocionada. Como si hubiese visto las cicatrices que él llevaba guardadas en el corazón. Así es que rescató una frase que le había escuchado decir y que se la repitió mientras él cambiaba el disco compacto en el equipo musical. - Dijiste que eres un experto en cometer errores, que te perfeccionas en eso, que cada vez te equivocas mejor, y que tal vez por eso es que vives solo.- 

Hubo un tiempo pequeño, pero eterno a la vez, de un raro silencio, donde la música jugó el papel de acompañar los pensamientos. Ella se puso de pie y avanzó hacia él. Le pidió que no le cuente nada, si lo lastimaba. Pero volvieron a la mesa y él le dijo que se prepare a oír todos sus tropiezos amorosos. Entonces, ella le prestaba mucha atención. Una enorme atención.

Y mientras él hablaba estaba segura de que aceptar la invitación había resultado ser una idea magnífica, incluso para él, que le hablaba con simplicidad y un alto estado de ánimo, casi con una completa sinceridad y sintió que ella también debía mostrarse más auténtica y que en realidad, también ella añoraba no tener alguien con quien hablar así, de repente, de su fracaso matrimonial y algún atisbo amoroso que dejó pasar.

Por momentos, pensaba en sus hijos, aquellos que no sabían dónde estaba ella, aquellos que sólo la llamaban para que cuide de sus nietos. Y por momentos abría los ojos bien grandes para observarlo y convencerse de que estaba sola, en la casa de un hombre a quién recién conocía y que presumía, era un hombre bueno.  

A los postres aceptó con ganas un helado de dulce de leche y dos bombones y disfrutó el momento en que de una forma casi mágica, él le alcanzó una rosa, mientras lavaban juntos los platos. - Para usted, señora. - Le dijo sonriente. Ella tomó la flor, la aprisionó contra sus pechos y buscó absorber el aroma de sus pétalos. Le agradeció con una sonrisa encantadora y soportó los embates de otros recuerdos, de otras flores, de otros hombres, de proyectos truncos y descorazonadores que merodearon por su vida. 

Ahora si te acepto ese trago, - Le dijo cuando finalizaron la tarea en la mesada -. pero con poco alcohol, por favor.

El señor José Antonio, le preparó un trago con base frutal para ella y uno algo mas especial para él, y brindaron por ese momento, por esa primera cita, por esa linda amistad.

Se quedó apoyada en una de las paredes observándolo, mientras él le hablaba sobre un intérprete que ahora iban a escuchar, lo vio caminar hasta el equipo musical, veía sus movimientos mientras buscaba entre sus discos, mientras encendía un cigarrillo, cuando él le entregaba uno y cuando se le acercó para ofrecerle fuego, y casi sin darse cuenta, por primera vez en la velada, sus cuerpos se rozaron y en ése roce, iniciaron los movimientos acompasados que la música sugería y decidieron bailar sobre la alfombra.

Algo ruborizada, le preguntó si le molestaba que ella baile sin los zapatos. Él, con un gesto natural y espontáneo la ayudó a descalzarse.

Bailaban. Bailaban apretados, y él le contó que la música le gustaba desde que era pequeño, le decía que recordaba a sus padres bailando la "Serenata a la luz de la Luna", que estaban pasando por radio El Mundo, y que él los veía tan juntos y mirándose a los ojos, que en silencio se fue a dormir, y que los dejó solos, ensimismados, con la música de la orquesta de Glenn Miller. - Hay pequeños instantes, muy felices en mi vida, que quedaron capturados para siempre en mi memoria, verlos a ellos bailar, es uno de ésos momentos Inolvidables. - Le dijo. 

Se sintieron bien, se miraban, ya sin hablarse, moviéndose cadenciosamente y ella apoyó su cabeza en el hombro de él, y tuvo allí un instante más para pensar en sus hijos, en su vida y en darse cuenta de que, de ella, no habían hablado, y que él tampoco le había preguntado nada. 
No sabes nada de mi - le dijo despacio, al oído, mientras se dejaba guiar con el ritmo de la música. - Tus ojos ya me han contado todo.- Le contestó él, casi en un murmullo. - Gracias.-

Luego de sentirse cautivos del momento, hubo una pausa serena y conmovedora, que él aprovechó para ofrecerle un café. La notaba algo confundida, quizás nostálgica.

La dama en cuestión, le pidió un té con edulcorante, y lo tomaron sentados en los sillones.
Ella le dijo que estaba haciendo un curso de Programación Neuro Lingüística, como queriendo de ese modo, dar lugar a que se le calme, aquel latido intenso que sentía en todo su cuerpo, como queriendo aplacar cualquier impulso desacostumbrado.

El señor José Antonio, le dijo que recordaba haber leído en un manual de PNL, algo que hablaba sobre la estructura gramatical de las proposiciones. - Si mal no recuerdo, una proposición se hace en primera persona, se emplea, yo te propongo, yo deseo. Eso, nos va llevando a la acción directa, a la acción deseada. Para eso, debemos sincronizar la postura, los gestos, la voz y la respiración. Y también leí que hay que estar atentos a las reacciones de la persona a quién nos dirigimos, porque hay ciertas palabras que tienen un efecto mágico. Entonces, a una proposición la debemos expresar claramente, en un estado mental positivo, con el mismo timbre de voz, con la misma entonación y acompañar todo con el gesto específico. Y además, me hiciste recordar un proverbio Japonés, que dice. "Pedir, sólo cuesta un instante de molestia. No pedir, nos lleva a estar molesto toda una vida." - Le dijo mientras dejaba la tacita de té en la mesa, y la de ella también, que se paró delante de él.

Con una mensurable ternura, se tomaron de las manos, se preguntaron si se sentían bien, si ambos estaban a gusto. - Que un hombre y una mujer estén juntos, es un hecho natural. Si lo hacen porque a la vez, le han agregado todo el inmenso valor del amor, es seguro que Dios verá eso con buenos ojos. - replicó ella convencida.

Y en un acuerdo común, salieron al balcón.

Miraron la Luna, que brillaba en todo su esplendor, a esa hora quieta de la madrugada.


- Jorge Luis Borges le decía a María Kodama que, a la Luna, ha través de tantos siglos, la vigilia humana la ha colmado de un antiguo llanto. Si yo pudiese escribir mensajes en la luna, lo haría, para que todo el mundo los lea. - Dijo él, y señalando hacia el cielo totalmente estrellado, continuaba - Fíjate bien, aquella de allá, ésa es la constelación de Escorpio.


El rostro de ella pareció iluminarse, por su enorme sonrisa.

Y de repente se sintió animada en cuerpo y alma, como envuelta en un manto de algarabía juvenil, y se despojó de todas sus preocupaciones. 

Se sintió parte del universo, y levantó los brazos como queriendo alcanzar las estrellas. Como sabiéndose una más de ellas.


Hizo dos o tres giros completos sobre si misma, con los brazos abiertos, hasta que finalmente se detuvo frente a él y los dos se estremecieron en un abrazo intenso.

Y en aquel abrazo, ella se sorprendió diciéndole:

- Lléveme adentro caballero, tengo frío en mis pies descalzos. 

Una tenue brisa, venida desde el sur, hacía flamear su pollera, mientras cerraban la puerta.


Fin





"JUEGOS DE SEDUCCIÓN" Autor: IBARRECHEA. Todos los derechos reservados. Copyright 2013 diceelwalter@gmail.com - http://diceelwalter.blogspot.com  PASEN Y VEAN de José Antonio Ibarrechea; Tema musical: Obsession; Intérprete: GIACOMO BONDI. myspace.com/giacomobondi bajo licencia de YouTube estándar. Imágenes de Google.(regiayfashion)




(cuatro)
EDUCANDO A CARMELA

Si te quedas quieta un rato niña buena, y me dejas hacer las cosas tranquila, vas a comer helado de postre -le dice la abuela linda a su nieta Carmela-.

Carmela corre entre la cocina y el comedor, mira dibujos animados en la televisión, sube el volumen y va hasta su habitación,  vuelve caminando con los zapatos de su madre puestos, se sienta en una silla de la mesa del comedor y dibuja en una hoja, la abuela linda le dice que baje el volumen del televisor, mientras aprueba los rayones estampados sobre la hoja de papel, le dice que están bonitos. La niña pide agua fresca para tomar. 

- ¿Que estás haciendo de comer? Pregunta Carmela mientras se mantiene parada sobre los zapatos de su madre, observando a la abuela que pone la comida en el horno, que abre y que cierra la heladera y que pasa un trapo rejilla sobre la mesada.

La abuela le dice que ha puesto zapallitos rellenos en el horno que va a acompañar con arroz y que quiere que ella se porte bien porque va a venir a cenar un señor amigo, y que le parece raro que todavía no haya llegado. Y sigue respondiendo las preguntas de su nieta:

He cortado el calabazín al medio Carmela, le he quitado la semillita que después las pondremos en un lugar en el patio para que salgan plantitas y vamos a hacer una quinta de verduras para que veas cómo se hace.

Ay, Carmela, se llama quinta porque antiguamente, los dueños de la tierras, repartían su tierra en quintas partes  que se la entregaban a los empleados para que hagan una huerta, donde plantaban tomates, lechuga, maiz, uvas,  girasol.

Claro Carmelita, se llama girasol porque sus semillitas van buscando la luz del sol.

El mantel hay que ponerlo siempre, es un símbolo de higiene, recuerda eso niña,  siempre hay que ponerlo limpio y si es posible que no se noten los bordes del planchado, y las servilletas deben estar más limpias aún pues con  ellas te limpias la boca y las manos, por ejemplo, antes de llevarte la copa a la boca para tomar tu jugo, debes repasarte los labios con la servilleta -las dos estiran el mantel sobre la mesa-. Te vas a caer con esos zapatos y cuando venga tu madre se va a enojar porque los usas, ya te vas a bañar y cenas bañadita así duermes temprano.

Bueno Carmela, está bien, ayúdame a poner la mesa y después vamos a la ducha.
Si, Carmela, con cuidado lleva la panera.
Claro, se llama panera porque allí va el pan.
Mira y aprende. Ponemos el plato, después, a la izquierda va el tenedor, a la derecha va el cuchillo con el filo apuntando al plato, así ¿ves? ahora vamos a poner dos copas, una grande para el agua o la gaseosa y la otra para el vino.

- Nosotras no tomamos vino.
- Pero el señor José Antonio, si.
(Se ríe Carmela)
- ¿Porqué se llama José Antonio?
- Porque un abuelito suyo se llamaba José, y el otro abuelito se llamaba Antonio.
- Vos no te llamás Carmela.
- Porque, entonces no se,  preguntale a tu madre. Mira, las servilletas la vamos a poner encima del plato, ¿te gusta? Vamos, a bañarse se ha dicho.

- Te lavas bien que yo voy a ver la comida, no salpiques tanta agua, y te secas con esta toalla, después te pones el pijama.
- No quiero que tu amigo me vea de pijama, abu.

Suena el timbre.
La abuela de Carmela se para en punta de pies, besa en la mejilla al señor José Antonio, le agradece el ramo de rosas que coloca en la mesa, y una caja de bombones que apoya en la mesa del "living" Le pregunta si la botella de vino tinto que trajo la toma ahora y la deja en la mesa. Carmela asoma su cabeza mojada por la puerta del baño y la llama insistentemente.

El señor José Antonio mira dibujos animados en el televisor mientras las espera. Carmela llega silenciosamente y se sienta a su lado, se miran, sonríen. 
Carmela le dice que su mamá está trabajando y que los sábados a la tarde viene a buscarla su papá. Le muestra algunos dibujos y los dos hablan del primer año de ella en la escuela. Hacen bromas.

La cena está servida.
Carmela dice que la comida se llama zapallo relleno, que la hizo su abuela haciendo un hueco al medio y que adentro le puso carne de pollo, verduras y queso. 
El señor José Antonio intercambia gestos, miradas y palabras con la abuela linda. 
Carmela le toca el brazo y le dice que a ella el queso le gusta mucho, y que se hace con la leche de las vacas, así dice la abu -aclara señalándola-.

Carmela vuelve a interrumpir la conversación de mayores porque quiere saber si el señor José Antonio tiene nietos. Él, le dice que si, pero que viven lejos y que también a ellos les gusta el queso y el dulce y que hace mucho tiempo que no los ve.
El tiempo pasa volando José, así dice mi mamá -aclara Carmela-.

Como es costumbre del señor José Antonio, para impresionar a dos bellas damas, empieza a contar una de sus aventuras en la selva de Brasil.
"Una vez, con mi amigo Eulalio, salimos a cortar palmitos de las palmeras pejibayes en un lugar que se llama Morrinhos. Lalí se puso botas de goma en los pies, yo no tenía nada más que zapatillas y caminamos entre arrozales como cinco kilómetros, llevando cada uno un filoso machete y tratando de no hacer ruido por los animales salvajes. Cruzamos una zanga nadando, que es como un canal profundo, de aguas verdes por la vegetación, y entramos a la selva oscura. Lalí iba adelante, estábamos mojados y hacía mucho calor. Yo lo seguía en silencio, los mosquitos me picaban en las piernas y en los brazos. Había pájaros extraños, de pico grande y de color amarillo, que se alborotaban cada vez que le dábamos un machetazo a las ramas para pasar. Hasta que una hora después, llegamos a un lugar lleno de palmeras. Lalí las miraba, las tocaba, parecía que les hablaba y después, de un certero machetazo, las volteaba. A mi me gustaba esa aventura, él me decía que de la punta del tronco, donde están las hojas para abajo, debía contar tres cuartas, hacer una marca y que debía cortarlo de un machetazo para poder extraer el palmito. Una cuarta es el largo de la mano entre la punta del dedo pulgar y la punta del dedo mayor -le explica haciendo el movimiento de la mano sobre la mesa, y Carmela hace lo mismo-. Cortamos unas veinte palmeras, atamos los trozos con una fina hoja de enredadera, y con otra mas gruesa, colgamos el paquete de palmitos en nuestra espalda, nos secamos la transpiración con las manos, y buscamos el camino para volver. Pero entonces, y de repente, algo apareció entre el follaje..."

Carmela empezó a bostezar y la abuela linda le preguntó si quería acostarse para dormir.
- Mi mamá dice que los hombres son todos unos cuenteros, mejor cuéntame un cuento para niñas.
No le gustan de princesas, ni de hadas ni nada de eso. -aclara la abuela linda, mientras levanta la mesa sonriente y aclarando que ella quiere saber el final de esa historia-.

Carmela se acerca al señor José Antonio y le dice al oído que esos cuentos son para "pendejas" que no van a la escuela como ella.

La abuela prepara un café, y le dice desde la cocina.

- Carmela, no hables groserías. Te estás cayendo de sueño, vamos a la cama que te enciendo el televisor para que te duermas de una vez. 

- No abu, tu amigo sabe cuentos mejores  -se trepa sobre las rodillas del señor José Antonio, bosteza y se rasca la cabeza-.   

Entonces te voy a contar un cuento para niñas que van a la escuela, acomódate bien y veamos si éste te gusta -le dice el señor José Antonio-.  
"Había una vez, por los suelos de nuestra patria, dos mujeres jóvenes de una belleza resplandeciente, que amaron a un hombre de nuestra historia al que llamaremos Pancho. De una de ellas, nadie ha sabido aportar datos certeros sobre su lugar de nacimiento. Algunas personas, que llamaremos historiadores, nos cuentan que probablemente ella era Brasilera, hija de un virrey Portugués. Otros, afirman que en realidad era una mujer porteña, nacida en Buenos Aires y que el General Don Francisco "el Pancho" Ramírez, la conoció en lo que hoy es Uruguay. Todos dicen que ellos dos se hicieron compañeros inseparables, y que por amor a él, nuestra heroína llamada Delfina, empieza a acompañarlo en las batallas del general, vistiendo una chaqueta colorada con algunos dorados en los hombros y un sombrero negro. Cuentan que aquel amor, entre Francisco Ramírez y María Delfina era un amor clandestino, pues el valiente general estaba comprometido con otra mujer llamada Norberta, que lo esperaba después de cada batalla, mirando el camino desde la ventana de su hogar. Norberta Calvento, era suave y bella y dicen que no se dejó llevar por los comentarios de aquel amor de su amado con Delfina, y que preparó durante meses, su vestido de novia para esperarlo, pues tal como él le había prometido, se casarían al final de aquellas bravas disputas. Pero en el norte de nuestra provincia, en un lugar llamado Río Seco, y mientras amanecía..."
- Carmela, Carmela. 
¿Carmela? 














(cinco)
vídeo musical:
Till Brönner
"Being green"





It's not that easy bein' green 
Having to spend each day the color of the leaves 
When I think it could be nicer bein' red or yellow or gold 
Or something much more colorful like that 

It's not easy bein' green 
It seems you blend in with so many other ordinary things 
And people tend to pass you over 'cause you're 
Not standin' out like flashy sparkles on the water Or stars in the sky 
But green is the color of Spring 
And green can be cool and friendly-like 
And green can be big like an ocean 
Or important like a mountain Or tall like a tree 

When green is all there is to be 
It could make you wonder why 
But why wonder, why wonder? 
I am green and it'll do fine It's beautiful, 
And I think it's what I want to be 
And green can be big like an ocean 

Or important like a mountain Or tall like a tree 
When green is all there is to be 
It could make you wonder why 
But why wonder, why wonder? 
I am green and it'll do fine It's beautiful 
And I think it's what I want to be


Vídeo Gentileza de YouTube Standard
subido por Remy Adil

Hasta la próxima entrega, gracias..!

2 comentarios:

  1. Gracias Walter, muy bonito.

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  2. Hummm música, cine y lectura...entretenido blog!!!!!!

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