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jueves, 5 de julio de 2012

AL CAPITAN GENERAL, DON JERÓNIMO

Consta en actas, lo hemos leído una y mil veces, nosotros los Cordobeses.
Que ya sabemos esto de memoria.
 
Sabemos esto de memoria?

A ver, pase al frente alumno Ibarrechea y díganos a todos, quién fundó la Ciudad de Córdoba, cómo, cuando y porqué.
Me dice la señorita maestra Angélica, que agrega:
el resto tome nota.

" Jerónimo, era Gobernador del Tucumán, designado por el Virrey Toledo, que estaba durmiendo la siesta en Cuzco, entonces Jerónimo se vino para acá, con sus soldados y sus cosas. Entre el gentío de la mudanza, contó uno por uno sus cinco hijos, tres varones y dos nenas, no vaya a ser cosa que le falte uno y su señora esposa, Doña Luisa Martel de los Ríos, se enoje.
Parece ser que entraron por Quisquizacate.
Nuestros aborígenes así llamaban a esta tierra.
Y ella le dijo:
Mira este paisaje, cariño mio, me recuerda a Córdoba de Andalucía, la tierra de mis padres.
Porque ella había nacido en Panamá, señorita.
Entonces Jerónimo, ni lerdo ni perezoso, le regaló a su queridísima mujer, aún vestida con deshabillé y viuda de Don Garcilazo de la Vega, la Ciudad de Córdoba, a la que llamó de la Nueva Andalucía, el seis de Julio de milquinientossetentaytres.
También leí por algún manual Kapeluz, señorita Angélica, que por esa desobediencia fue decapitado en Santiago del Estero un diecisiete de Agosto de milquinientossetentaycuatro."

"O sea que, desde esa fecha los hombres pierden la cabeza por una mujer."
 
Qué bonita se vino hoy, señorita.
Usted Ibarrechea, tiene un seis, vaya y siéntese.
 
"Pero me olvidaba decirle que el arco de Córdoba es obra del intendente Latella Frias allá por 1942."
 
Siéntese, Pibe Ibarrechea.

A ver querido Jerónimo Luis de Cabrera, si yo te digo que me gusta caminar por las calles de tu ciudad.
Si te digo que me encanta el aroma de sus árboles.
Si te digo que me encanta el murmullo de su gente.
Si te digo que que me apasiona el ruido que producen las medias de nylon, de la mujer más linda del mundo cuando camina por estas peatonales.
Si te digo que me encanta tomar un café cerca de las veredas.

Y si te digo, que una vez, después de trabajar en el Palacio Seis de Julio, como Funcionario, cruzé la Cañada para saludarte y que vos estabas leyendo un diario y que yo me acerqué y te dije despacito, para que nadie me oyera, que ése dia había hecho las cosas, lo mejor que pude por tu ciudad, Jerónimo y que te pedí disculpas por alguna macana.
¿Te acordás, no?

Que eso también conste en actas.
 
Cuarenta y ocho años después de aquel seis en historia, me paro frente a tu estatua y te saludo.
Hola Capitán General Jerónimo Luis de Cabrera, Maestre Mayor de Campo, vine a decirte que no voy a estar contigo el día del cumpleaños de tu ciudad.
Sabés porqué?
Viajo a ver a una señora que vino desde el sur, me entendés?
- ¡Podeis iros bedel cabrón! 
- Gracias, amigo.
 
¿Qué cosa no? 


 














Ibarrechea
diceelwalter@gmail.com 

(Homenaje al Fundador de la Ciudad de Córdoba)

3 comentarios:

  1. Te acabo de leer, te atraparon, eres feliz, enseñas historia, haces chistes, y nos hablas de vos todo en una sola lectura corta.
    Te felicito. Y a la señora también... Mirta.

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  2. Qué pedazo de lección!!!! Maestro!!! siempre dejas un mensaje...
    ¿Eres periodista? Profe? Maestro? Muy Bueno!!!!! Amplía tu perfil!!!
    Humberto Romero.

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